
Dejando a un lado la cuestión de las concesiones para determinadas bandas de frecuencia, conviene prestar atención al tema de la radiación electromagnética en el contexto de su impacto en el medio ambiente. La normativa vigente permite una potencia de emisión de hasta 15 W por antena sin necesidad de notificarlo a la Dirección de Protección del Medio Ambiente; en tal caso, la instalación no se considera una inversión con un impacto significativo sobre el medio ambiente.

La corona separadora cumple dos funciones. La primera es separar físicamente entre sí las antenas transmisoras —por ejemplo, las sectoriales—. Las antenas se caracterizan por una radiación hacia atrás que puede provocar interferencias y alteraciones en la señal. Dado que la intensidad del campo electromagnético disminuye con el cuadrado de la distancia, incluso una separación mínima reduce significativamente la interacción entre las antenas. Conviene consultar las especificaciones de los dispositivos para determinar la distancia mínima…

En telecomunicaciones, la ubicación óptima de las antenas viene determinada por las zonas de Fresnel, que aseguran la ausencia de obstáculos en su zona y minimizan las pérdidas de energía.

Tanto los mástiles como las torres son muy resistentes a las cargas en el eje vertical. Los clientes suelen preguntarnos si un mástil puede soportar una determinada cantidad de equipo (expresada en kilogramos). La respuesta es casi siempre afirmativa, ya que, para la estática de las estructuras de mástiles, la superficie lateral total de las antenas instaladas es mucho más importante que el peso. El mástil actúa como una vela, generando grandes fuerzas de arrastre…
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