
Las grandes torres de telecomunicaciones plantean retos logísticos durante su transporte: sus segmentos inferiores son estructuras volumétricas con secciones transversales de varios metros de ancho. La mayoría de las torres disponibles en el mercado son soluciones híbridas: los segmentos inferiores se ensamblan in situ a partir de tubos individuales, mientras que los superiores se sueldan en fábrica. Este enfoque minimiza el volumen de la carga durante el transporte, pero aumenta el coste total de la torre y alarga el tiempo de montaje. Le recomendamos que opte por estructuras desmontables (atornilladas), ya que permiten trasladar fácilmente la torre a otro lugar o revenderla en el futuro. Nuestra experiencia confirma que las torres atornilladas no tienen nada que envidiar en rigidez a sus homólogas soldadas.

